Aquí tienes la versión revisada, sin el Partido del Siglo y con el gol de Manuel Negrete, manteniendo el relato en unos 2000 caracteres:
El Mundial de México 1986 quedó marcado como uno de los torneos más espectaculares de la historia, con un ambiente único, estadios llenos y un país que volvió a demostrar su pasión por el fútbol. Fue en este escenario donde Diego Maradona firmó actuaciones que lo elevaron definitivamente al estatus de mito. La sede principal, el imponente Estadio Azteca, fue testigo de momentos inolvidables que aún resuenan en la memoria colectiva.
Con 24 selecciones participantes, el torneo dejó sorpresas y grandes historias. México, impulsado por su afición, realizó una de sus mejores actuaciones en la historia de los mundiales. Uno de los momentos más recordados fue el espectacular gol de Manuel Negrete ante Bulgaria, una volea acrobática que quedó grabada como uno de los mejores goles en la historia de las Copas del Mundo. La selección mexicana llegó hasta cuartos de final, donde cayó dramáticamente en penales frente a Alemania, dejando un sentimiento de orgullo en todo el país.
En otros frentes, Dinamarca sorprendió con un fútbol ofensivo y brillante; Brasil mostró su tradicional talento, aunque fue eliminado en penales por Francia en un partido intenso; y Bélgica se convirtió en revelación al llegar hasta semifinales.
Pero el torneo quedó definido por la magia de Maradona. El 22 de junio, en cuartos de final frente a Inglaterra, escribió dos de los momentos más emblemáticos del deporte: la polémica “Mano de Dios” y, pocos minutos después, el “Gol del Siglo”, en el que dejó atrás a medio equipo inglés para anotar una obra de arte futbolística. Ese día nació una leyenda.
Argentina avanzó hasta la final, donde enfrentó a la Alemania en un duelo dramático. Tras ir ganando 2-0, los alemanes empataron 2-2, pero Jorge Burruchaga marcó el 3-2 definitivo que dio a Argentina su segundo título mundial.
México 86 quedó para siempre como el Mundial del Azteca, del gol de Negrete, del corazón mexicano y del genio irrepetible de Maradona.
